TESINA

“Impacto del riego sobre los niveles de carbono orgánico en suelos agrícolas del Noreste Santafesino”

Alumna: Heffner Barbara Analí
Director: Berhongaray, Gonzalo
Co-director: Mieres, Luciano

JUSTIFICACIÓN

En Argentina, la superficie bajo riego asciende actualmente a aproximadamente 2,2 millones de hectáreas. Diversas estimaciones indican que este valor podría, como mínimo, duplicarse sin comprometer el uso sustentable de los recursos hídricos disponibles (Zappi, 2012). En la misma línea, el Plan Integral Argentina Irrigada del Gobierno Nacional proyecta una expansión significativa del área bajo riego, reconociendo un amplio potencial de crecimiento bajo criterios de sostenibilidad (Secretaría de Planificación del Desarrollo y la Competitividad Federal, 2023). Debido a la diversidad climática y geográfica del país, que incluye regiones con alto potencial productivo pero también sujetas a períodos de sequía, el riego se ha consolidado como una herramienta estratégica para estabilizar e incrementar el rendimiento de los cultivos. En particular, el riego suplementario ha mostrado un crecimiento significativo en regiones con alternancia de períodos húmedos y secos, además de baja capacidad de agua en el suelo fácilmente disponible para los cultivos agrícolas, como el noreste de la provincia de Santa Fe. Se espera que el aumento en el rendimiento de los cultivos derivado de esta tecnología tenga un impacto en los niveles de materia orgánica del suelo; sin embargo, este efecto no ha sido estudiado en profundidad. Para evaluar estos cambios, es necesario realizar estudios específicos mediante muestreos de suelo.
El Observatorio Santafesino de Suelos ha lanzado una plataforma digital para medir y monitorear indicadores clave de conservación de suelos. Uno de los principales avances es la implementación del modelo AMG (Dinámica de Carbono Orgánico en el Suelo), una herramienta que simula y evalúa la dinámica del carbono en el suelo en relación con las
prácticas de manejo agrícola. Este modelo ha sido rigurosamente testeado y validado en diversas regiones de la provincia de Santa Fe, considerando una variedad de factores climáticos, geográficos y de uso del suelo. Sin embargo, aunque el modelo AMG ha demostrado ser efectivo en su predicción y comprensión del comportamiento del carbono orgánico en situaciones sin riego, aún no se ha validado adecuadamente en contextos agrícolas donde se emplean sistemas de riego. La validación del modelo AMG en condiciones de riego es crucial para comprender su capacidad predictiva en estas situaciones y para ajustar las recomendaciones de manejo del suelo en zonas donde el riego es una práctica común.

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