PRÁCTICA PROFESIONAL AGRONÓMICA

“Seguimiento del cultivo de Girasol en la región centro-este de la provincia de Santa Fe”.

Alumno: Boassi Sebastián
Tutor Interno: Ing. Agr. (M.Sc.) Zuil, Sebastián
Tutor Externo: Ing. Agr. Picco, Navier

El girasol en Argentina ha tenido una trayectoria histórica que lo ha posicionado como uno de los cultivos más importantes del país. Fue introducido por inmigrantes europeos a fines del siglo XIX (Rusia) y comenzó a extenderse en la región pampeana. Hacia la primera mitad del siglo XX, se logró posicionar como una opción atractiva para los productores, debido a su capacidad de adaptación y la creciente demanda de aceite.
Durante la segunda mitad del siglo XX, la producción de girasol experimentó una marcada expansión, impulsada por el crecimiento de la industria aceitera. Las mejoras tecnológicas incorporadas al cultivo, tales como el desarrollo de híbridos con mayor resistencia a enfermedades y mayor potencial productivo, junto con la progresiva mecanización de las labores agrícolas, permitieron un incremento significativo de los rendimientos y del contenido de aceite de los granos. Como resultado de estos avances tecnológicos, Argentina logró consolidar una posición destacada en el comercio internacional de aceite de girasol (Asociación Argentina de Girasol, s.f.).
En la actualidad, el girasol constituye un cultivo de relevancia para la agricultura Argentina, principalmente por su contribución a los sistemas de rotación, los cuales favorecen la sostenibilidad productiva y la conservación del suelo. A pesar de la competencia con otros cultivos extensivos, como soja y maíz, el girasol se mantiene dentro de los esquemas
productivos debido a sus ventajas agronómicas, entre las que se destacan su tolerancia a condiciones de déficit hídrico y su capacidad de adaptación a ambientes de menor aptitud agrícola.

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