El Dr. Roberto Scotta, profesor titular de la Cátedra de Sanidad Vegetal, participó como disertante en la tercera edición del encuentro realizado en Tacural. Su exposición puso el foco en la responsabilidad profesional y en las buenas prácticas para una aplicación eficiente y segura de fitosanitarios.

La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (FCA-UNL) estuvo presente en la tercera edición de la jornada 'Pulverización Inteligente', realizada el 2 de julio en la localidad de Tacural, provincia de Santa Fe, con la participación del Dr. Roberto Scotta, profesor titular de la Cátedra de Sanidad Vegetal.

El encuentro, organizado por Fundación Benet, Pulverizaciones Tacural y el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, reunió a productores, asesores, contratistas, operarios y empresas vinculadas al sector agropecuario para promover la actualización técnica y el intercambio de conocimientos sobre aplicaciones de fitosanitarios.

En representación de la FCA-UNL, el Dr. Scotta brindó la conferencia 'El rol de los profesionales en la aplicación de fitosanitarios', donde destacó que la calidad de una aplicación depende tanto del conocimiento técnico como del compromiso ético y la responsabilidad de quienes intervienen en todo el proceso.

Durante su exposición señaló que el profesional debe reunir competencias técnicas, actuar con responsabilidad y desempeñarse con ética e integridad, cualidades indispensables para garantizar decisiones que protejan la salud, el ambiente y la producción agropecuaria. Asimismo, repasó las responsabilidades de los distintos actores involucrados en las aplicaciones —usuarios responsables, asesores fitosanitarios, comercializadores y aplicadores—, de acuerdo con la Ley Provincial N.º 11.273.

Otro de los ejes de la presentación estuvo centrado en la calidad de aplicación. El docente explicó que el objetivo es alcanzar el blanco biológico con la mayor efectividad posible y con un uso eficiente de los recursos, minimizando pérdidas por deriva. En ese sentido, presentó herramientas para evaluar la calidad de las aplicaciones, como tarjetas hidrosensibles, mástiles con captadores, trazadores fluorescentes y muestreadores activos de aire, además de analizar la influencia de variables como las condiciones meteorológicas, la velocidad de trabajo y la altura del botalón.

Scotta también remarcó que la legislación vigente establece un orden de prioridades que orienta todas las prácticas de aplicación de fitosanitarios: en primer lugar, la protección de la salud humana; en segundo término, el cuidado del ambiente; y finalmente, la producción agropecuaria.