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Docentes de la FCA publican libro sobre edafología y manejo de suelos

En el segundo semestre del 2019 se concretará una nueva edición del libro “Mirando al suelo con ojos de planta (Hacia una clínica de suelos)”. Se trata de un puente entre la edafología y el manejo de suelos

Esta obra responde a la necesidad de difundir conceptos novedosos, surgidos de  investigaciones realizadas durante 55 años en la cátedra de Edafología de la Facultad de Ciencias Agrarias (UNL). Su uso y aplicación por profesionales aportará innovaciones tecnológicas en el agro y su consulta permitirá que alumnos avanzados de agronomía accedan a nuevos conocimientos y a enfoques originales de otros temas conocidos.

 

La autoría pertenece a Miguel A. Pilatti, Jorge A. de Orellana y Pablo Ghiberto, con la participación de otros docentes investigadores de la FCA (UNL) Silvia Imhoff, Osvaldo Felli, Daniel Grenón, Agustín Alesso, Gabriel Quaino, María Miretti y Cristian Zorzón, y edición de la Universidad Nacional del Litoral.

 

“Así como la práctica de Producir degradando fue reemplazada por el lema Producir conservando, acuñado en la Cátedra hacia fines de los 80’, luego fue adoptado por empresas comerciales y también por una afamada Fundación. Aquí se propone dar un paso más: Producir mejorando, en armonía con el ambiente. Porque conservar, solamente, ya no es suficiente frente a un recurso deteriorado o con limitaciones naturales: hay que mejorarlo; y no sólo para producir con beneficio económico, sino para optimizar el uso productivo del suelo con los demás bienes y servicios ambientales” explicaron los autores respecto a la publicación.

 

En este sentido aclararon que “éste no es un texto clásico de Edafología ni pretende serlo, ya los hay muy buenos en el país y en el extranjero. Aspira a ser un “puente” entre la Edafología y el Manejo de suelos para ingenieros, haciendo hincapié en el diagnóstico edafológico  y en ese sentido sería comparable a lo que es la semiología en Medicina: el diagnóstico a partir de las causas de un problema.

 

Los temas más destacados que aquí se tratan refieren a PIRP, que es el Proceso de Identificación y Resolución de Problemas es un método para guiar el accionar tanto de profesionales como de investigadores en el reconocimiento de problemas de diversa índole, los factores causales y su tratamiento; al modelo edafológico, que es un modelo ecofisiológico cualitativo que reúne a los principales componentes y relaciones entre el suelo, el ambiente meteorológico y la producción de los cultivos. Se pone énfasis al enunciado de los factores, mecanismos e interaccio­nes que permiten comprender el modo en que el suelo controla  la generación diaria de biomasa vegetal” detallaron.

 

Se suma “el Suelo Ideal, que propone un paradigma edáfico hacia el cual tender para alcanzar sistemas de Agricultura Sostenible, apuntando a los mejores rendimientos viables en cada situación agronómica asegurando la conservación del recurso suelo; el Diagnóstico edafológico de la capacidad productiva, donde se expone el procedimiento  y los criterios que permiten reconocer si hay problemas productivos originados por el suelo y los factores que lo provocan; así como su jerarquización según el grado de limitación que imponen. La referencia a alcanzar es el suelo ideal; el Diagnóstico de la degradación edáfica: Ante la necesidad de disponer de criterios y procedimientos actualizados se desarrollan –desde el enfoque de sistemas- los distintos tipos de degradación edáfica proponiendo técnicas analíticas y límites críticos para evaluarlos. Este es un nuevo capítulo del Libro que surge motivado por la creación del Observatorio Santafesino de Suelos y su homónimo a nivel Nacional” resaltaron.

También contiene “Calidad enraizable de cada horizonte edáfico, propuesta de criterios, procedimiento que permite estimar- a partir de la información edafológica publicada en las Cartas de Suelos-  tanto la profundidad de enraizamiento (desde donde los cultivos extraen mayoritariamente el agua)  como la enraizable (espesor de mayor actividad radical, mínimas limitaciones y mayor absorción de nutrientes); valorando para cada estrato edáfico su aptitud para contener raíces activas durante el ciclo del cultivo. Orienta, además, hasta qué profundidad tomar muestras según sea el interés: fertilidad química o agua almacenada; Estimadato, es decir, una estimación de datos edafológicos faltantes a partir de información básica de suelos usualmente disponible; y Fitosim, modelo matemático -de elaboración propia- que simula diariamente el crecimiento y desarrollo de cultivos anuales poniendo énfasis en los aspectos edáficos. Integra los principales procesos que ocurren en la fitosfera: captación de energía, flujo de vapor, fotosíntesis y respiración, reparto, cambio de forma, demanda y consumo de agua y nutrimentos, especialmente exploración y actividad radical en suelos con limitaciones.

 

La obra

Los capítulos del libro se ordenan desde los aspectos más generales hasta los específicos: Primero se define qué le interesa y necesita el ingeniero agrónomo en materia de suelos: éstas son las Directrices que guían al posterior desarrollo temático. Luego se hace explícito el método para resolver problemas (PIRP); haciendo hincapié en la primera etapa: el diagnóstico. Luego se desarrollan esquemas de integración conceptual haciendo uso del conocimiento fisiológico y ecofisiológico de los cultivos construyéndose así: el modelo edafológico y las condiciones de un suelo ideal para los cultivos. Así quedan evidentes cuáles son los datos de suelos agronómicamente necesarios y con ellos cuál es y cómo debe ser la toma de muestras. Además se detallan diversos procedimientos de cálculo como, por ejemplo, la determinación de la profundidad enraizable y el agua fácilmente disponible para los cultivos. Por fin, se exponen los criterios para emitir juicios agronómicos (diagnóstico edafológico) tanto desde una óptica exclusivamente analítica: interpretando cada dato por separadocomo su integración y dinámica usando modelo de simulación.

Profesionalmente “estamos convencidos que hay que ayudar a actuar, anticipándose a los problemas para controlarlos -antes que responder a ellos- y gestionar los riesgos en vez de tratar las crisis. Hay que actuar, o ayudar a hacerlo, con lo mejor disponible: (1)  integrando las ideas pre existentes en un bosquejo teórico, (2) diseñando un método para el uso profesional basado en el método científico, (3) recopilando los criterios para juzgar agronómicamente los datos disponibles: sobre todo esto trata el Libro. No es una utopía. La tecnología necesaria para lograr esas metas existe y este libro proporciona la información conducente a esos fines” destacaron.